Nuestra Historia

Pambamarca, un estratovolcán erosionado en la Cordillera Central de los Andes, al norte de Ecuador en la provincia de Pichincha. En donde su riqueza cultural y saberes quedaron impregnadas en las construcciones relevantes, como en pambamarca un complejo con numerosos centros o pucarás construidas a finales del siglo XV. Historiadores datan que por los años 1600 los dueños de las tierras de Pambamarca pertenecían a Don Fernando Santos de Estoquen y sus hermanos, para 1697 venden Pambamarca a Antonio de Omarza y Ponce león dueño de la hacienda Guachala, llegando a unificándose las propiedades con el nombre de Guachala.

Con el paso de los años la hacienda Guachala fue repartida a herederos, otra parte fue cedida a los comuneros y trabajadores de la misma hacienda y también vendida por hectareas. En los 2007 tres hermanos (Oswaldo, Ramiro y Pancho) de origen Carchense con espíritu trabajador y visionarios adquieren las tierras del Sr. Timpe a la que los comuneros de la zona la denominaban la Hacienda Pambamarca, a partir de ese año a la Hacienda se la denomina con el nombre de ¨Hacienda María Delfina¨ en honor a su madre, quien fue una mujer emprendedora, trabajadora, hospitalaria; madre de 11 hijos a los que junto a su esposo el Sr. Gonzalo Herrera, criaron y formaron hijos con buenos valores.

Tras la adquisición de la Hacienda de un aproximado de 70 hectáreas, empezaron a cultivar productos como la papa y sembrar pastos para el consumo de las vacas que en poco tiempo empezarían a producir la leche. El trabajo empezaba desde las tres de la mañana con el ordeño de las vacas, lo tenían que realizar a mano pues para ese entonces no había luz, solo contaban con una batería y un foco que apenas alumbraba la cantina que recolectaba la leche. Conforme salían los primeros rayos de sol alistaban el caballo con su carreta para llevar a la Panamericana el codiciado producto ¨La Leche¨, tras una hora de viaje los piqueros esperaban a que Don Ramiro Herrera llegase al punto de recolecta. Mientras las tareas de campo continuaban en la Hacienda, Pancho Herrera por su gusto a la siembra de papas y cultivos a fines se trasladaba hacia los potreros con su cuadrilla de trabajadores a realizar las labores planificadas. Conforme pasaba el tiempo se fueron haciendo mejoras tanto en la parte lechera, como en la de cultivos. Oswaldo el menos de los tres hermanos con sus conocimientos en administración, leyes y visionario; veía como ser más eficientes ya que no se contaba con muchos recursos.

Varios años después de mucho trabajo y sacrificio las tierras se ven más productivas, con mejores pastizales, por ende, la producción de leche había aumentado, el ordeño ya era mecanizado y entregaban su producción lechera a la fabrica Miraflores ubicada en Ayora, cantón Cayambe. Años más tarde Ramiro y Pancho con nuevas visiones y proyectos venden sus acciones a su otro hermano quedando así con la totalidad de la Hacienda María Delfina.

Con nuevo mando en la Hacienda María Delfina, Oswaldo Herrera con su esposa Mónica Pozo y sus tres hijos Xavier, Anthony y Ronny; siguiendo el legado…. dedicándose a la producción lechera, implementando también la producción de ovinos para venta y también la crianza de caballos con el nombre de ¨Yeguada 3H¨.

Tras varios años de trabajo, esfuerzo y dedicación de toda la familia a finales de la Pandemia del COVID-19, con visiones de nuevos proyectos se inician los trabajos en la parte turística, creando los recintos de loa animales para la ZOO-GRANJA, el hospedaje y su restaurant, donde los futuros visitantes podrán estar rodeados de naturaleza, aire puro, senderos y entre otros atractivos que permitirían el disfrutar de sus huéspedes.

En el Julio del 2023 se abren las puertas al público, donde conocen todos sus atractivos como son: zonas fotográficas, Zoo-Granja que cuenta con animales exóticos y silvestres, senderos, rareas deportivas, restaurant, cabalgatas que recorren por toda la hacienda y por su puesto para las personas que quieran quedarse, sus habitaciones confortables estilo campestre. A cada visitante se lo recibirá con esa misma hospitalidad que tenía la Sra. María Delfina E., haciéndoles sentir como si estuviesen en su casa y disfruten de todos los atractivos que cuenta la Hacienda Maria Delfina.